jueves, 6 de mayo de 2010

Giro de Existencia

Estoy en realidades paralelas. Este giro de existencia se hace cada vez más patente y mis tetillas son quienes anuncian la realidad con lo otro. Mi cuerpo es el que habla y siente tras las miradas, es el que lucha con el espejo, es el que imagina fusionar energía desde las pisadas de las arenas saladas. Mi cuerpo es el que habla y ya no tengo paz si no le permito abrirle los caminos. Necesita correr, necesita doblarse al sol, necesita nadar mariposa, necesita prenderse con la presión de mi vulva al suelo, necesita cantar y hacer poesía entre los dedos, necesita besar, y tocar las cuerdas tensas con locura y desborde…Esta es mi vida, alucinación por las cuatro extremidades, tirada por los cuatro puntos cardinales, hundida contigo en el pensamiento, siempre en la frontera del deseo, y allí en la perdida realidad, entre la desdicha y las funestas imágenes, recitaré el canto de las plantas, el canto de la casa, el canto de la almohada, porque estoy tapada por la luz del sol, y ciega de la maravilla de vivir y vivir con los fantasmas que me hacen descubrir nuevos caminos por hacerles el quite , como hojas de libros, y , en la eterna lucha de los opuestos, he descubierto que soltando las amarras voy escarbando más adentro.

martes, 27 de abril de 2010

Cosas raras de la energía humana

El jueves pasado por la noche, después de la práctica, me quedé en el Espacio, navegando. Había tenido una buena jornada, con bastante comunicación energética, y con la satisfacción de haber terminado mis estudios de Mtch, en esos estados de felicidad cumbre que duran la belleza de un arcoíris en el cielo.
Tocan a la puerta y abro, una mujer joven me solicita poder entrar, con notorios grados de desesperación y me dice –necesito ayuda- y rompe en llanto, cuando la fuerza de las lágrimas se derraman sin detención posible. Bueno, me dije a mis adentros, pues aquí estamos, qué hacemos, porqué esta situación?
Después de un rato, le pregunto ¿bueno y que pasa?….abre su chaqueta y una vida guardaba en sus adentros, tenía 6 meses de embarazo y mal, mal, mal.
Le dije, - lo único que puedo hacer es hacerles un masaje a si que ya!…me fui al baño, respiré profundo, me dejé guiar por mi corazón que palpitando me guiaba.
Le solicite un poco de calma a la desconocida. Al suelo, manta amarilla, luz roja poderosa al vientre, música de Dead Can Dance “The serpent’s egg” tranquilidad ante todo…y ya ….comenzamos….
Cuerpo entero, con mucho cuidado y respeto, vi su vientre henchido con una vida ahí dentro, grande que latía, que se movía, que nadaba, sentía muchas cosas, y sin más esas lágrimas de agua seguía apareciendo pero no ya en ella sino en una multitud de imágenes que se desprendía y revivían en mí. Quedé ahí en sus ojos que eran como ríos, tanto dolor aprendido, tanta soledad y frustraciones, tanta pobreza, sentía que sus experiencias eran de mucha crueldad.
Así fue, recorrí todo su cuerpo, pensaba en la naturaleza y su fuerza de seguir ante todo con la vida, no comprendía cómo sus brazos y piernas tan delgadas y débiles podían cargar con una vida que se hacía eternamente sobre sí misma.
Privilegié trabajar en el rostro, allí se asomaba tanta confusión, tanta oscuridad, lograr calmar su mente sería mi aporte, y seguía trabajando en su cara, escuchando(me) hasta cuando de repente….con un masaje en yintang, el entrecejo, comienza aparecer un color negro que se revolvía y emergía de su frente al tiempo del movimiento circular de mi pulgar. Negro humo, negra rabia, negra pena, negro abuso, negra violencia, negro dolor, negra drogas, negra impotencia que salía de rostro.
Tanto, tanto ¿había sido yo también parte de ese dolor?, ¿podía reconocerme en su rostro?, ¿por qué esa coincidencia que quedaba entre mis manos?, ¿quién era en esas condiciones, quién era ella? Había visto la energía en colores, en el negro de la vida saliendo por la boca de su intuición, como soga interminable de oscuridad. Al terminar sin más… “que salga el mal y entre el bien”… recordaba las máximas que había leído en los textos sagrados. Ampife (del mapudungun): curandero, médico, que significa, quien manda ha decir al alma que salga la enfermedad.
Así fue, terminamos y ya. Se para rápido y bien. Claro su rostro y supongo que el mío lleno de asombro. Las experiencias nos transforman, éramos otras, nos despedimos. La joven desconocida volvió al frío de la noche con sus dos corazones y yo volqué la mirada al universo.

jueves, 15 de abril de 2010

viernes, 22 de enero de 2010

Poesía en movimiento con Juana Ibanaxca

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Trabajo realizado con nuestra querida amiga Colombiana Juana Ibanaxca en el atardardecer de San Antonio de un sábado 16 de Enero 2010 en la Nueva Escuela Uno.



Poesía en Movimiento. Mal Estar. Dónde estar?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EJERCICIO NEMOTÉCNICO PARA EL ESTUDIO DE ANATOMÍA. NO POR ELLO MENOS SENTIDO.


La otra noche soñé con el perro blanco que sentado miraba triste con su cuello ensangrentado. Despierto.

El día se me hacía intenso, con esas vueltas de sangre en el cuello, que había visto en los fantasmas de la noche y que se reproducía en cada animal que topaba en el camino. Perseguida si la sangre cayendo era la imagen de perder la fuerza, poco a poco, del animal que soy. O, temblante de saber, si acaso se atravesaría uno de esos dolores que mutan el decir y que sólo se convierten en corazones con arritmias o infartados que viven aún con una parte muerta del cuerpo. Caudal de infinita necrosis que se desenvuelve en el micro mundo atado de los afectos.

Había aprendido que las manifestaciones de aquello que se presenta en el mundo onírico podía verse reflejado, en la realidad: como pronósticos, que ya lo indicara la cosmovisión mapuche; o manifestaciones reprimidas de la vigilia, como aprendiéramos de Freud; o de esa memoria que se fusiona con el inconsciente colectivo que como arena de mar, mi grano de sueño era parte de las orillas de un todo histórico que lleva los sonidos hacia atrás, siguiendo a Jung; o más nada, el Hun en su fuerza energética de madera atravesando los canales de los sueños o pesadillas, como me lo enseñara la medicina tradicional china.

Algo debía suceder, no sólo hoy, ni mañana, sino que en cualquier momento en que se focalice la historia con la realidad y sus circunstancias. De un tiempo a esta parte, algo raro andaba en mí cuerpo, un ángel, un soplido de primavera, una abeja reina zumbándome o ese mismo efecto de abejorro que me procuraba, para ser polen y seguir sembrando. Salía del agua y mis brazos eran manos de reptil, los ojos emprendían el vuelo con las aves estación tras estación en el río, y el cuerpo en estado horizontal se confundía con la arena. Pretendo convencerme que este estado extraño, no es insólito, lo que pasa es que no hemos aprendido a escuchar ni escucharnos. Prefiero creer que las señales están en las nubes, o el zorzal que me miró de perfil, o el pij pij del chincol que cantaba en una tarde de sábado en clases y esta vez, la señal había entrado por un lado de la puerta brillante de la madera alterando mi joven mar.

Sin duda que mis descubrimientos, seguían estando en los cajones del misterio, y yo, espíritu intranquilo, quería seguir operando esas cortinas de las corneas que costaba tanto develar. La primavera y sus vientos han venido a revolverlo todo, mis preceptos otra vez han derrumbado los pilares del pasado, nuevamente el viento de las hojas han cambiado de posición como el suspiro de mis sentires, hacia ti, hacia mí. Y aquí, es cuando las olas del mar se levantan a golpear las rocas y darle forma, y es cuando este cuerpo hablante, en tanto corazón palpitante, viene a marcar el pulso en la arteria radial, de las huellas del paso de la vida: en los trazos de las manos, en las marcas de las orejas, en el seño fruncido entre los ojos, en el vientre o incluso en los besos invisibles que damos en silencio o lanzamos a la distancia.

Ya sabía, un poco, sobre la maravilla del funcionamiento biológico del delicado corazón, esencialmente una bomba impelente que tiene la responsabilidad de mover la sangre por el sistema cardiovascular por la pequeña y gran circulación. Y que además, la aurícula y ventrículo izquierdo son responsable de la recepción de la sangre oxigenada procedente de los pulmones, y de bombearla al resto del organismo a través de la aorta, y que las cavidades del lado derecho, son las encargadas de la recepción de la sangre relativamente desoxigenada procedentes del organismo y de distribuirla a través del tronco pulmonar, para que se produzca el intercambio gaseoso. Y que por otro lado este corazón pulsante, está continuamente en el juego de la expansión y la contracción, es decir, de la diástole y la sístole, respectivamente.

Me pregunto entonces, ¿no son acaso los gestos quienes constituyen el marcapaso natural de encender el nódulo sinoatrial para brindar la pauta del ritmo de los latidos del corazón? Y claro me ha sucedido con los amores que en tantos miradas o en tanto indiferencias los que me han hecho entrar en una taquicardia paroxística, que galopa tan fuerte que no existen riendas que lo a sujeten, o bien baja al otro extremo de verme envuelta en una insuficiencia cardiaca que me ahogo de mí en la ortopnea, en que no resisto lo cama, ni menos las posiciones horizontales, ya que la disnea se manifiesta, y este dolor se hace presente en el centro del pecho que oprime la respiración, agachando mi cabeza, mirando al suelo perdido, de las mañanas grises del puerto, a orillas de los acantilados, queriendo nadar en mis propias lágrimas sostenidas por la nota menor del bajo, de la debilidad total, de fibrilación absoluta, en que el corazón cae y tiembla, ya que nada lo alegra, ni la mirada de la escultura de barro, ni los múltiples arcoíris regando el jardín. Asumiendo la trampa de tener que amanecer otro día y reírme del momento de fatalidad conducido por mi propio abismo.

Estados de polaridades que me exigen volver al principio del corazón como impulsor de la sangre limpia, pero también conductor del lado viciado. Todo en Uno ¿no era acaso por eso que necesitábamos de los abrazos para ayudarnos mutuamente a sostenernos en el curso transitorio de sentirnos vivos y saber que existe otro corazón que palpita al ritmo del universo a tú lado? Mientras el organismo anda todo el tiempo intentando purificarse, y yo pasajera de este tiempo anormal, destruyendo todo lo que al paso de mis sentires van alterando el sistema eléctrico que enciende, que apaga.

Podré quedar infartada, en una isquemia cerebral derruida, atropellada por un accidente vascular, o con secuelas del mal funcionamiento de las válvula mitral, tricúspide, pulmonar o aortica, ¿cada vez que mi corazón vive sus trastornos ceremoniales con la realidad o con los sueños? Y miro al mar, y me sumerjo en las olas peligrosas de la tarde para reiniciarme o darme una desfibrilación de corrientes marinas….y algo cambia… Ya entendía ahora: el perro blanco sangraba el lamento de sus instintos bloqueados por la imposibilidad del decir ante el trastorno de la sinapsis de los encuentros.

martes, 8 de diciembre de 2009

borde de mi locura

Fusa, amiga, presentación realizada a fines del año, puesta a nuestros oidos una vertiente inmensa de creación musical y poética, interactuada con sonidos atmosféricos, bajos y cueros rasgando en las profundidades de nuestras sensibilidades, con un tono oscuro de críticas sociales reales y claro de esperanzas de sentir, creer y cantarle al amor.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

viernes, 27 de noviembre de 2009

25 de noviembre.



Lamenté no haber podido llegar a tiempo a la acción fuera de la iglesia, pero las responsabilidades de madre y reuniones de apoderadas me lo impidieron...sin duda que igualmente estuvimos haciendo el trabajo ahí con más de 40 mujeres y 3 varones (ahhh y se llama de apoderados, todo distorcionado desde el lenguaje), bueno y cuando llegué a la plaza...solamente estaba Libertad y Sara, no por ello hice mi marcha simbólica por todo San Antonio y camino a casa....

martes, 10 de noviembre de 2009

Danza Contac



A romper con las corazas culturales del cuerpo...

Flores Amarillas



Siempre fueron las flores amarillas las que anunciaban esa luz a seguir,
siempre fueron la fortaleza de las flores amarillas,
que alguna vez planté en un rincón del jardín,
las que vuelven hablar en primavera.
Sabía que el viento recrearía la mirada movediza de ir de un lado a otro,
y que las semillas se plantan por la fuerte atracción de la eterna caída a la tierra,
más no sabría nunca de dónde emerge mi parlante y mi ser pensante.

viernes, 6 de noviembre de 2009

domingo, 1 de noviembre de 2009

Umbral

Sobre el andar


Extracto de texto "sobre el andar" de Andrea Ortiz Kimelman.
actuación:Solange Ramos